Dos son Mejor que Uno

Leon Fontaine Entregate

Más valen dos que uno, pues mayor provecho obtienen de su trabajo. Y si uno de ellos cae, el otro lo levanta. ¡Pero ay del que cae estando solo, pues no habrá quien lo levante! Eclesiastés 4:9–10 (DHH)

Nuestra sociedad hace que estemos más socialmente aislados que nunca, haciendo que muchas personas estén hambrientas de amistad.

Si usted observa, hemos pasado por un cambio radical de cultura en las últimas décadas. Las casas más antiguas eran construidas con un porche delantero en lugar de una cubierta trasera. Por la noche, usted podía pasar por su calle y encontrar a varios vecinos sentados en su columpio delantero, invitándolo a tener una conversación amigable. Hoy la interacción social cara a cara tiene que ser más intencional.

Si a usted le cuesta hacer amigos a pesar sus esfuerzos, hay varias posibles razones para que esto ocurra. Hoy cubriremos tres:

1. Perdone. Cuando estamos heridos, tendemos a mantener a las personas a distancia para protegernos. Por difícil que sea, elija perdonar. Por supuesto protéjase de aquellas personas con las que usted se sienta inseguro. Al perdonar usted se libera para desarrollar relaciones nuevas y saludables.

2. Sincérese. Muchos temen que otros descubran sus fallas y defectos. Siendo realistas, ¡todos tenemos cosas! Los verdaderos amigos lo aceptarán por lo que usted es.

3. Salga de la rutina. Si usted no tiene cuidado, desarrollará una rutina tan estricta que nada podrá hacerlo salir de ella, usted no tendrá espacio para una vida emocionante. Sea un poco impredecible. ¡Salga de su zona de confort y arriésguese!

¡Dios tiene relaciones guardadas para usted que harán que su vida sea increíble! ¿A quién puede usted conocer hoy?